La falsa inocencia de los helados caseros

jueves 16 de junio de 2011 |


¿Quién no se hacía polos de Fanta o Coca-Cola en casa cuando era pequeño? Yo sí. Tengo el recuerdo de atacar con ansia el polo de lo que probablemente fuera Casera Cola (en mi casa se estilaba mucho) y ver con desilusión cómo, igual que todas las veces anteriores, a la primera charrupada (palabro) perdía todo el color y no me quedaba más que seguir chupando un bloque blanco de agua insípida congelada.

Estábamos el otro día Abu y yo en un chino, al que habíamos ido a buscar no sé qué que, en cualquier caso, no nos llevamos, y, para variar, acabamos saliendo con dos cosas que no teníamos intención de comprar, entre ellas esta fantástica polera (palabro 2) por 75 cts., contribuyendo de esta manera a la explotación laboral de millones de chinos que trabajan por cuatro duros para que su dueño (para que llamarlo de otra manera) pueda venderlos a precio de risa a un compatriota comerciante que, a su vez, cobrará al españolito de turno cuatro duros + 1 por llevársela a casa, contento y feliz de haberse hecho con una ganga (pese a ser una polera de plástico que, en realidad, tampoco tendría mucho más valor aquí si no fuera porque los trabajadores son, en principio, personas con derechos, cosa que tampoco sé cuánto durará. Mira, a lo mejor es la manera de fomentar la creación de empleo -y de que los látigos entren en los catálogos de herramientas de trabajo-).

En fin, después de esta disertación no programada en un principio (yo venía a hablaros de polos y he acabado diciendo lo malas personas que somos los que contribuimos, conscientemente o no -o conscientemente inconscientes, quizás en la mayoría de los casos- a esta situación), sólo me queda deciros que el polo color marrón no es de chocolate ni de Coca-Cola, sino de manzana, que yo diría que tenía un color más claro cuando lo hice, pero como fue el primero lo más probable sea que se haya oxidado un poco. El blanco es de yogur de fresa y el naranja de zumo de naranja, quizás sea ésta la forma de comer fruta, como los animales del zoo (también creado y mantenido por el mismo tipo de personas que compran en los chinos), a los que les dan bloques de hielo con fruta en verano (si no estuvieran fuera de su hábitat tampoco necesitarían sufrir de esa manera las altas temperaturas).

Después de este post, que pretendía ser fresco, me ha entrado mal rollo. Hala! Os dejo, que tengo mucha plancha.

5 cosillas:

Monique dijo...

Hahaha! Genial!

Sirvi dijo...

MONIQUE: Acabo de fer una ullada al congelador... crec que ja estan!!! Aquesta nit, després del bailoteo, cau un segur!!! Jajaja

òscar dijo...

Mirats així, a la foto i amb la calor que està cascant avui, venen molt de gust tot i que jo sóc un polocassolàescèptic (també palabro) ja que sempre em sortien uns resultats decebedors en comparació amb els Colajets, Tropics, Frigopié, Frigodedo, Calippo i d’altres industrialment infalibles.

Sirvi dijo...

ÒSCAR: Homeeeeeeee... i els Popeyes... 25ptas.!!! A mí m'agradava el Minimilk de xocolata (que probablement tenia tot i tot... però no el recorso).

òscar dijo...

A mi el que m’agradava, Sirvi, era l’estira i arronsa familiar que s’engegava cada cop que en demanava un.
Mons pares explicant-me les virtuts dels gelats no de gel (cucurutxos, almendrados, alimenten, no són d’aigua amb colorants, bla-bla-bla) i jo, erra que erra, dient “vale-vale però vull un Colajet” :)