viernes, 31 de diciembre de 2010

¡Feliz 2011!


Pues eso. No hay gran cosa más que decir. Una vez hecha, o no, la valoración del año que se va, sólo queda desear que el que llega sea, puestos a pedir, mejor aún.

Macrofiestas, reuniones familiares, fiestecillas de amigos o, como en nuestro caso, celebración en pareja, romantic celebration, que nunca está de más, que no siempre se encuentra el momento, que a veces apetece especialmente, que hay años que es el mejor plan, si es por elección propia, claro está.

Y nada más, no me enrollo y os dejo hasta el año que viene, no sin desearos un felicísimo 2011 en el que espero que se cumplan vuestros deseos y bla,bla, bla... como ya os sabéis el rollo me lo ahorraré.

¡Feliz año nuevo!

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Tonto el que no entienda

Placa de Gonnersdorf, conocida como "Las bailarinas"
Si es que ya lo decía Ana Torroja, si me permitís el juego (acabo de ver Hoy no me puedo levantar y estoy algo inmersa en el universo Mecano). No hay más ciego que el que no quiere ver. Hasta este momento, incluido, el estudio de todas las disciplinas científicas se ha hecho a través del color del cristal del pensamiento (o moral) del momento del estudio. Si tenemos en cuenta que, desde la edad media, en la que la humanidad dio un triple salto mortal hacia atrás (en nombre de la Iglesia que tendría que salvarnos de todos los males y llenarse los bolsillos), las investigaciones se han llevado a cabo principalmente desde el mundo occidental, totalmente contaminado por la moral cristiana, se han pasado por alto (o simplemente no han llegado siquiera a plantearse) demasiadas hipótesis, algunas de las cuales empiezan a asomar la nariz.

Pieza de asta de reno encontrada en la cueva francesa de Gorge d'Enver
Una exposición en Atapuerca romperá el tabú y mostrará indicios de prácticas homosexuales en época prehistórica. Pues eso. Una hipótesis. Muestra indicios. Indicios bastante significativos, en mi opinión, pero no demostrables al fin y al cabo (aunque yo estoy convencida de ello). La cuestión es que, aparte de mi convencimiento de lo acertado de las conclusiones, por lo menos alguien ha tenido las luces suficientes como para estudiar lo que nunca se había estudiado por no concebirse dentro de los límites morales de su tiempo. Por lo menos alguien ha empezado a considerar que nuestros antepasados mantuvieran otro tipo de prácticas sexuales diferentes a las meramente orientadas a la reproducción, entre ellas las homosexuales.

Y es que, pese a que algunos vean todavía la homosexualidad como una perversión, como un "vicio" (me hace una gracia esa expresión... "yo la homosexualidad la respeto, aunque no la comparto, si uno es así desde pequeñito, pero no si es por vicio" ???), como una pérdida de valores como consecuencia de esta sociedad degenerada en plena decadencia moral (Iglesia dixit, con otras palabras)... ¿cómo explican entonces los comportamientos homosexuales en los animales? ¿son también unos degenerados condenados a arder por siempre jamás en las llamas del Infierno? Clickando aquí llegaréis a un blog muy interesante que os llevará a algunas fuentes sobre el tema.

Y ya.

martes, 28 de diciembre de 2010

La guerra de los clones



Pues sí. Eso mismo es lo que me pasó ayer. Me encontré conmigo misma. Volvía yo de bailotear un rato y de tomarme unas cervecitas en el Michael Collins (cosa que no tuvo nada que ver con el expediente X) y, ya en el metro, veo a una chica que ya de entrada me llamó la atención sólo con verla de refilón. Fue un flashback a todas esas fotos en las que no salía tal y como me habría gustado, a los vídeos en los que aún salía peor... aquella cara redonda y mofletuda, aquellos ojos, aquellas cejas, aquella boca, aquel pelo incluso (antes del último corte)... hasta las manos (pobrecica)... ¡era yo!

Me quedé pillada como una tonta hasta que se bajó. Como iba hablando y riendo con más gente (¿sería yo así vista desde fuera?) no sé dio ni cuenta. Confieso que, ante la duda de si era una paranoia mía o si era, como todavía pienso, un parecido realmente asombroso, quería que ella o alguno de los suyos me viera para observar su reacción... habría sido curioso, ¿no? Raro de narices, eso sí. Una vez a Abu le pasó eso mismo, sólo que se vieron y se quedaron paralizadas; eran idénticas. Yo siempre le he preguntado por qué no se dijeron nada, pero claro, ¿qué se iban a decir? ¿Eres igual que yo? En estos casos me decanto por la propuesta de la señora de arriba.

¿Y a vosotros? ¿Os ha pasado algo parecido alguna vez?

viernes, 24 de diciembre de 2010

Maratón navideño

haz click aquí para ir a la web original de la foto
Tengo una noticia buena: mañana trabajo sólo medio día! Yujuuu! Y vosotros diréis  que sólo faltaría más, que ya es raro trabajar los viernes por la tarde como para, encima, hacerlo el día de Nochebuena... pues sí, pero es que en mi empresa nunca se sabe... los jefes, ya los conocéis, y si la empresa es pequeña y suya, como es el caso, ya ni hablamos...

En fin, eso. Mañana salgo a las dos, hora que dará el pistoletazo de salida a un fin de semana loco de celebraciones (que no de celebraciones locas; qué pena). Con la cuchara todavía en la boca tengo que coger un tren que en más o menos una hora me dejará en casa de mis padres. Haré el ganso un par de horas y me iré a casa de mi tía con mis adorados yayos y mis ochocientos cincuenta tíos, primos y respectivos. Cena, aguantar como los mayores (que tengo 35 años, joder...) dicen eso de "esa juventud! que no canta ni ná! " después de cada interpretación más sentida que lograda de un villancico (con su botella de anís, por supuesto, que no falte!), jartá de castañas pilongas (no me gustan los turrones, los mantecados ni el mazapán... gracias a Dios!) y a planchar la oreja, que el día siguiente no será  más tranquilo.

Día 25. Como todos los años, Navidad. Mismo tren del día anterior aunque, eso sí, para el otro lado. Llegar y celebrar con la familia de Abu la Navidad en nuestra casa (suegra y cuñados, que vienen desde Dublín y hace un montón que no los veo, yujuu -yuju que podré verles, no yuju de hace mucho que no los veo-). Opípara comilona y, con la barriga bien llena, nos vamos a ver Hoy no me puedo levantar, que Abu ha encontrado unas entradas tiradas de precio (nos han dicho que el de Barcelona pierde con respecto al de Madrid; no he visto el de Madrid, pero ya os diré qué tal).

Día 26. Sant Esteve. Mi amigo el tren y yo volvemos a recorrer medio Baix Llobregat hasta plantarnos en el pueblo de mis padres. Comilona con mi tía, la hermana de mi madre, mi tío y mis primos. Nos vemos muy poquito, casi nunca fuera de fiestas navideñas (este día, porque el día 1 de enero, que es oficialmente en su casa, ya hace muchos años que no voy). Me hace ilusión verla, la verdad.

Tren de vuelta. Cuando  llegue a casa la familia de Abu ya no estará, se habrán ido ya al aeropuerto para volver a su casa. Y al día siguiente... a cuurraaaaar...

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Estoy mbala


Eso. Este año sí; he pillado un trancazo (gripe???) de tres pares de narices (llenas de mocos). Normalmente engancho el catarro por estas fechas y arrastro el moco durante una temporada, sin más consecuencias que un exceso de gasto en kleenex y una visible zona color carpaccio de ternera bajo mi nariz.

Este año no. No sólo me he resfriado sino que se lo he pegado a Abu, que ha estado dos días en cama y que, sospecho, me lo ha pasado a mí cuando el virus campaba a sus anchas por toda ella (yo le pasé a Gizmo y ella me devolvió un ejército de gremlins). 

Y nada, aquí estoy, con un dolor de cabeza que me muero, que he intentado poner la tele pero me he hecho un lío porque no sé cuándo hay que usar el mando de Imagenio y cuándo el de la tele, así que le he debido dar a algún botón que no tocaba, se me ha quedado en modo video club y ahora no sé cómo volver a ponerla. Ya me da igual, que quería poner el dichoso sorteo de Navidad (para ver cómo otro se llevaba el premio) pero ya lo he buscado en internet y he comprobado que, efectivamente, sigo siendo pobre como una rata (que con semejante salud yo tenía la esperanza de que me tocara un pellizquito; pues no).

Así que os voy a dejar que, como bien dice el dibujo, todos esos síntomas (los tengo todos) más la dichosa fiebre (tengo la axila izquierda en carne viva de tanto ponerme el termómetro -soy un poco obsesiva en ese aspecto-), sumados a lo que empiezo a identificar como ese recordatorio que me hacen mis muelas cada Navidad (cuando mi dentista se va un mes largo de vacaciones a su Buenos Aires natal) y a que, además, para acabarlo de aliñar, estoy en esos días en los que cada mujer del mundo se caga cada mes, me están reclamando un poco de descanso si quiero que las comilonas navideñas me sepan a algo.

Fin.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Barcinoneando


Hay personas a las que le pierden los zapatos (reconozco que a mí también; por suerte no puedo comprármelos. Fin del problema). Mi perdición son los libros, que tampoco son baratos pero, de uno en uno, parece que te gastes menos. Además del desembolso económico tengo otro problema con ellos del que hablaré más adelante, ahora voy a por otra cosa. 

Ayer (después de que el entrañable ancianito nos alegrara la tarde) seguimos paseando por el gótico y nuestros pasos nos llevaron a oh! sorpresa! la librería del Museu d'Història de Barcelona, donde rara es la vez que salgo con las manos vacías. Como la mayoría ya sabréis, otra cosa que me pierde son las piedras, a poder ser, griegas o romanas, y como mi propia ciudad nació como tal de un asentamiento romano no faltan oportunidades para conocerla un poco más a través de sus calles. De todo esto deduciréis que ayer me compré un libro de piedras romanas de Barcelona; no era difícil.

Plano de la ciudad romana superpuesto sobre el actual barrio gótico de Barcelona
Alguna vez ya me he entretenido en curiosear por algunos de los restos visibles de la antigua ciudad romana, más allá de los restos de la necrópolis de la Plaça de la Vila de Madrid, de las arcadas del acueducto (durante mucho tiempo cubiertas de graffiti), de las partes más visibles de las murallas de la ciudad o de las columnas del templo de Augusto. Sin embargo siempre tengo la certeza de estar perdiéndome muchas cosas por desconocimiento, así que espero contribuir con este titulito a poder ver en las murallas algo más que una pared.

En fin, el otro problema del que os hablaba de los libros es que, pese a encantarme e interesarme su contenido no son pocas las veces que acabo por no leerlos o dejarlos a medias. Soy muy dispersa, vaga quizás, y siempre hay otra cosa que me llama más la atención en el momento en que se la estoy dedicando a un libro en concreto. A menudo es otro libro el que le roba protagonismo y dejo uno para coger el otro, y así muchas veces los voy intercalando o, en el peor de los casos, creo una cadena interminable de libros inacabados. De historia antigua ni os cuento los que tengo, algunos leídos y otros no. 

Y siempre me juro y perjuro que hasta que no me acabe los que tengo pendientes no compraré más pero cuando, como ayer, entro en según que librería no soy capaz de resistirme a la tentación... en fin. Quién se apunta a un tour romano? 

sábado, 18 de diciembre de 2010

El abuelo de las Ramblas y las profesiones


Os voy a poner en situación (o, lo que es lo mismo, os voy a soltar el rollo antes de llegar al asunto de este post. Si no te interesa salta al siguiente párrafo; si sigo yéndome por las ramas prueba en el siguiente -o en el otro...-). Bueno, lo que os decía, esta mañana me he despertado a las mil porque ayer volví a casa a las dos (y eso, para una servidora, siempre ha sido trasnochar) después de cenar con las chicas de danza. Después de marujear un rato, desayunar y seguir marujeando otro tanto, hemos decidido lanzarnos a la calle a la caza de los regalos que aún nos faltaban por comprar.

Ni que decir tiene que el centro estaba imposible, claro, pero queríamos ir a un par de tiendas que había allí, así que nos hemos dejado arrastrar por la corriente humana Portal de l'Àngel abajo hasta Portaferrissa, hasta la Plaça del Pi y, de ahí ¡zas! a Las Ramblas. Las Ramblas... tan evitadas por mí siempre que puedo. Pues bueno, estábamos Abu y yo paradas fuera del chorro de personas que subía y bajaba, deliberando sobre dónde podíamos ir a buscar el siguiente regalo, en esto se nos acerca un señor de unos setenta o setenta y cinco años (yo soy muy mala para estas cosas), con traje, sonriendo y con un acento de Vic que te mueres nos dice, a dos por hora, desde detrás de sus gafas:

Señor: Perdonen, señoritas...
Abu y yo le miramos. Sigue sonriendo.
Señor: Hablan español?
Nosotras tenemos más bien poca pinta de guiris. Yo lo sigo mirando a la expectativa mientras a Abu le ha salido una sentida respuesta un tanto contradictoria con el mensaje que pretendía transmitir.
Abu: I tant!
Vuelve a inclinar la cabeza para seguir hablando.
Señor: Saben cuál es la profesión más alegre?
En este momento a mí me ha salido un "ay..." antes de que pudiera darme cuenta siquiera, ante el temor a un posible final desagradable.
Señor: La más alegre, la más alegre del mundo.
Yo, aunque sigo con la mosca detrás de la oreja, espero ya a que acabe.
Señor: La de barrendero.
Hace una breve pausa, quizás para regocijarse en nuestros caretos. El mío por lo menos; me sentía como en una peli de Almodóvar, qué estaba pasando?
Señor: Porque siempre barriendo (va riendo).
Abu ha empezado a descojonarse y yo me he quedado con cara de nada, alucinando de lo surrealista del asunto.
Señor (sonriendo mientras se iba): Adiós. Y perdón por las molestias.
Y ya. Se metió en el chorro descendente de las Ramblas y, tal y como vino, se fue. Por qué hizo todo esto siempre será un misterio para nosotras pero creo que, una vez que asimile que esta anécdota fue real (estoy en ello), la recordaré con cariño.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Este año sí que sí...


Bueno, este año aún no he escrito ningún post sobre los propósitos para 2011 (qué original...). Supongo que es algo que se deja para después de Navidad, pero como no me apetece hablar de Navidad lo haré de lo que me he propuesto hacer en adelante, y ya que el año nuevo está a la vuelta de la esquina... para qué empezar antes, no? (empezamos bien).

En fin, que todos nos proponemos las mismas cosas. Yo, por suerte, no fumo, así que una cosa menos de la que me tengo que preocupar cada final de año. Los gimnasios, sin embargo, se estarán frotando ya las manos por toda la gente que irá en masa a matricularse en enero y que, seguramente, no volverá a pisar sus instalaciones, más allá de las primeras semanas, ni para darse de baja, cosa que harán mucho tiempo después (puede, incluso, que se borren para volverse a matricular poco después en un impulso similar al que les llevó a hacerlo la primera vez... en fin, el ser humano... es parte de nuestro encanto).

Bueno, pues yo, como soy muy humana, al parecer, también me he propuesto hacer más ejercicio, aunque sin gimnasio (os recuerdo que soy pobre -se aceptan limosnas-), así que pretendo "volver" a correr, breve costumbre que me vi obligada a abandonar al encontrar mi maravilloso trabajo (regalazo del 2010). Que cómo he llegado a pensar en volver a cansarme voluntariamente en vez de estar en casa sentadita delante del ordenador (cosa que seguiré haciendo, claro)? Pues muy sencillo; además de ser algo que tengo en mente, más o menos enterrado desde febrero, resulta que cada vez que voy por la calle escuchando música (ahora me ha vuelto a dar por Riverdance, esto va por temporadas) intentando tamborilear con los dedos lo que los bailarines hacen con los pies (y ya me cuesta), me echaría a bailar allí mismo y pienso en lo que me gustaría aprender más. Me visualizo, incluso, dando un espectáculo apoteósico (soñar es gratis) sonriendo de oreja a oreja. En fin, fantasías de una... sin embargo, lo que está claro es que tengo que mejorar mucho mi forma física, sobre todo la resistencia, además de la fuerza de piernas, que este cuerpazo serrano no se mueve solo. Ya puestos tendría que conseguir algo de flexibilidad en alguna parte, que no soy capaz ni de tocarme los pies sin doblar las piernas... pero me da que esto ya va a la lista del 2012, en fin.

Menudo rollo os estoy soltando. En fin, si habéis llegado hasta aquí sólo os diré que también nos hemos propuesto hacer excursiones por la montaña los fines de semana (Abu ya dice que no lo vamos a hacer; mal comienzo) y, sobre todo, sobre todo, lo que tengo que hacer es escribir más, mucho mucho más, a ver si así llego a algo con mi proyecto actual, ahora que he salido del callejón sin salida en el que estaba... Y vosotros? Tenéis lista?



PD: Os dejo un vídeo de esos que tanto me gustan a mí y tan poco a vosotros, que ya hacía tiempo que no lo hacía. 

sábado, 11 de diciembre de 2010

Travesuras matutinas de la Bruja Avería


Ahora os lo explico. Hoy, por suerte, algo me ha llevado a salir de la cama antes de lo habitual (eran las once). Hemos preparado el desayuno (descongela pan, tuéstalo, haz café...) y, justo en el momento en que hemos sentado nuestras reales posaderas en la silla... ¡paf! Se ha ido la luz. Me llego a levantar cinco minutos más tarde y me quedo con el desayuno a medio hacer, y no quiero saber lo que habría podido pasar en ese caso...

En fin. Hemos desayunado tranquilamente a la espera de que se solucionara de un momento a otro el problemilla eléctrico. Como aún no teníamos planes y no teníamos grandes distracciones que nos pudieran apartar de la planificación del día (básicamente que no podía usar el ordenador, vamos) nos hemos sentado en el sofá a pensar qué íbamos a hacer durante el día de hoy. Una hora más tarde hemos llamado a la compañía eléctrica porque la cosa empezaba a alargarse y estábamos haciendo tiempo hasta que volviera la luz para poder ducharnos. Pues bien, un mensaje automático ya nos ha avisado de que una incidencia había dejado sin suministro a parte de L'Hospitalet y de Sants-Montjuich; genial.

Ante tal panorama, y visto que si seguíamos allí sentadas en el sofá, bajo la mantita, corríamos el riesgo de ser encontradas petrificadas en pose de víctima pompeyana, que es como el frío nos había llevado a colocarnos, decidimos ducharnos a cámara rápida en un intento de no acabar con el agua caliente que debía de haber aún en el termo. Pues bien, para ducharnos, por muy rápidas que fuéramos bien tendríamos que ver más allá de nuestras narices, así que hemos procedido a la operación de iluminación alternativa a base de velas, que le han dado al baño un ambiente de lo más romántico, quién lo iba a decir, aunque hacía un frío de tres pares de narices y empezaba a sentirme como el niño de El Sexto Sentido con tanto vaho. Casi a tientas y heladas hemos conseguido por fin darnos una ducha caliente, único hecho que nos ha salvado de vivir como un amish durante toda la mañana.


Salimos de la ducha; segunda edad de hielo. Sólo en ese momento, y no antes, Abu ha caído en la cuenta de que tendríamos que tener un farolillo de camping en el armario/ lavadero y tal cual ha salido de la ducha se ha puesto a buscarlo; yo he corrido a vestirme so pena de verme como Walt Disney. Ya con algo encima he vuelto para hacer la foto y comprobar que, si bien el farolillo le quitaba todo el encanto a aquella iluminación tan íntima, él solo le daba mil vueltas a todas las velipondias juntas, ergo nos las podíamos haber ahorrado.

Supongo que no hará falta decir que, justo en el momento en que me estaba poniendo las botas para salir, se han encendido de golpe todas las luces de casa que habíamos ido encendiendo por pura inercia cada vez que entrábamos a una habitación a oscuras...

viernes, 10 de diciembre de 2010

La pandilla de los perros


Seguro que todos habéis visto en algún parque a un grupo de personas que, en principio, bajan sólo a pasear al perro (y porque no les queda otra) pero que, ya que están allí, aprovechan para darle al palique un rato.

Antes de tener a Lola con nosotras pensaba lo mismo que la mayoría de vosotros, supongo: "los piraos de los perros". Me parecía un poco raro que, pudiendo pasear tranquilamente por ahí, te pararas a hablar con los dueños de otros bichos. ¿Socializar, yo? ¿Voluntariamente? ¡Vamos, hombre! 

Y durante una buena temporada fue así, los locos de los perros por su lado y yo por el mío, hasta que un buen día (no sé deciros cuándo ni por qué) nos vimos metidas en una especie de relación extraña con esta gente. Lo típico, al principio conoces a los dueños por el nombre del perro y no hablas más que de lo que tienes en común con los demás que, al fin y al cabo, no es más que la mascota. Que si el mío tiene una alergia, que a la mía la tenemos que operar, que ya toca comprar la pipeta antiparásitos, que cuidado con la pelota, que la mía la coge y no la suelta...  en fin, cosas de perros. Hasta que llegó un momento en que empezamos a conocer a cada uno por su nombre (a los dueños), a empezar a hablar de otras cosas, a conocer detalles de sus vidas, que dejas de bajar un día y te ponen falta y al día siguiente ya te están preguntando por qué no bajaste ayer... se saben hasta mis horarios; que el martes no voy porque tengo griego y el jueves tampoco porque tengo danza, y hoy mismo, jueves, nada más llegar qué creéis que me han dicho? Que qué hacía yo allí, si hoy era jueves y tenía danza... tócate las narices!

La cuestión es que, pese a que bajar a la perra sigue dando un palo que te mueres, reconozco que normalmente (también hay días muy aburridos) me lo paso bien e, incluso, se nos hace tarde sin darnos cuenta. Y es que entre la parroquia perruna contamos siempre con una rata-cocodrilo asesina que su dueña se empeña en calificar como yorkshire, un pastor alemán asustadizo del tamaño de un caballo que se sube, literalmente, encima de su dueña (o de cualquiera, a falta de tenerla cerca) cada vez que se asusta de un perro enano, una bulldog francés-piraña estrábica alérgica al pollo y que sólo bebe agua de garrafa por problemas de alergia, un bulldog francés sordo (del todo, pobre), un boxer chalado, una rottweiler buenaza que vuelve a todos y todas (los perros) locos puesto que el veterinario dice que es "sexy" (no sé a qué olerá...), una chucho patada indeterminada que va con ella siempre en brazos de su dueño porque es una broncas, Lola, que es una bulldog francés alopécica obsesionada con los perros grandes, a los que acosa constantemente y sin piedad y a los que, además, caza cual leona en la sabana (cierto) y un caniche loco (pero loco loco...). Así, ¿quién se aburre? No está tan mal ser una pirada de los perros...

miércoles, 8 de diciembre de 2010

300


Niños y niñas, ¡con este post llegamos a la entrega número 300 de Cosillas! 300 cosillas en las que, como el cutremontaje de arriba indica, os he hablado de muchas cosas (obvio, ¿de qué, si no?); he comentado artículos de prensa (normalmente para rajar de algo/ alguien), me he cagado (ya perdonaréis la expresión) incontables veces en la Santa Madre Iglesia y en todos aquellos cerriles radicales que condenan automáticamente aquello que ella no aprueba, sin plantearse siquiera el pararse a pensar sobre ello, os he hablado mucho también sobre homosexualidad y homofobia porque toda mi realidad (yo misma y mi vida) se basa en buena parte en ellas, además de en otras muchas cosas, claro está. 

Pero si hay algo con lo que os he martirizado especialmente, a la vista está la nube de tags, es con lo que en su día llamé "cosas mías". Cosas que van desde mi pelo y mis aventuras y desventuras en las peluquerías, de las andanzas del bollito aventurero y de sus salidas de armario (y de las que resultaron no serlo), de algunas de mis anecdóticas entrevistas de trabajo, de mis danzas irlandesas y de paranoias de todo tipo que me venían a la mente.

Cierto es que últimamente el ritmo de posteo no es el que fue en los mejores tiempos de Cosillas, pero supongo que es algo natural y que no tiene sentido obligarse a escribir cuando una no siente la necesidad de transmitir nada en particular, así que, a la espera de que la inspiración me asalte más a menudo seguiré volcando, tanto como me sea posible, mis pensamiento en Cosillas, que es para lo que nació, al fin y al cabo.

Y nada, ya sólo queda daros las gracias a los que, comentando o no, habéis participado de este proyecto personal que ha resultado ser enormemente gratificante para una servidora. Y como todo esto suena a despedida corto el rollo, que ésa no era la idea. ¡Hala! ¡Nos vemos!

lunes, 6 de diciembre de 2010

De la montaña al sofá

Sant Salvador de les Espases (clicka aquí para ir a la fuente de la foto)
Hoy teníamos programada una caminata por la montaña a la ermita de Sant Salvador de les Espases, una de las cimas incluídas en el catálogo dels 100 cims (cien cimas). Els 100 cims son el resultado de una iniciativa de la FEEC (Federació d'Entitats Excursionistes de Catalunya) para dar a conocer la geografía catalana a través del excursionismo. Para ello se elaboró un listado con las cimas más características y representativas de Catalunya, desde las más bajas hasta las de alta montaña, entre las que cada uno puede escoger las cien que le resulten más atractivas y/o viables según su condición física. A la vista está que nosotras no pretendemos hacer cien, dudo incluso que nos hubiéramos planteado alguna vez subir siquiera ésta si no lo hubiera propuesto mi hermano, más amigo de este tipo de cosas y del deporte en general.

La cuestión, que íbamos a hacer una excursión familiar (padres y hermanos y respectivas) y cuando, después del madrugón (hemos logrado vencer la resistencia de nuestras legañas a las 9:00), ya estábamos duchadas y a medio desayunar ha llamado mi madre diciendo que por allí estaba lloviendo y que de excursión nasti de plasti... nuestro gozo en un pozo; la misma llamada tres cuartos de hora antes nos habría hecho las mujeres más felices del mundo... shit happens. Así que como ya nos habíamos espabilado y teníamos que hacer tiempo hasta la hora de ir a comer a casa de mis padres hemos aprovechado para ver una peli que ya habíamos visto hacía tiempo y que unas amigas nos han dejado para volverla a ver.

Saving Face (Guardando las apariencias). La peli se sitúa en la comunidad china de Nueva York y, más concretamente, en la vida de tres de sus mujeres. Wil, una joven cirujana que no lleva nada bien su homosexualidad y que tiene que acoger en casa a su madre, expulsada de la casa familiar por su padre después de quedarse embarazada. Wil tendrá que lidiar con la extraña situación de convivir con su madre, con las exigencias de su trabajo y con su complicada relación amorosa con Viv, que aparece de repente y acaba de trastocar su vida. Es una peli muy divertida, más de lo que recordaba incluso. Os dejo el trailer para que os hagáis una idea (no he encontrado ninguno en español ni subtitulado, así que os lo dejo tal cual; English only).