Lady Halcón, o cómo vivir al revés del mundo

sábado 25 de febrero de 2012 |


Habéis visto Lady Halcón? Pues esa va a ser mi vida a partir de ahora. Último fin de semana entre los vivos hasta no sé muy bien cuándo. Es curioso, una vez que tu vida entra en la rutina de trabajar cinco días, descansar dos y esperar con ansia cualquier festivo o, mejor aún, las vacaciones, a veces olvidas que mucha gente funciona justo al revés que tú: trabajando cuando los demás no lo hacen.

Es una obviedad, lo sé, siempre sabemos que están ahí, ya que si están ahí es, normalmente, porque quienes los vamos a necesitar somos nosotros. Y hasta hoy ellos siempre han sido eso, "ellos". Pero ya no. Cuando empecé a buscar trabajo buscaba, obviamente, un trabajo potable en un horario potable y con un sueldo, si no ya potable, por lo menos sí bebible. Resumiendo: trabajo de ocho horas en oficina de lunes a viernes.

Pues no. No por ahora. Trabajo de findes y festivos rodeada de gente pasándoselo bien, en un entorno joven y festivo. Joven desde luego lo es, que no acabo de saber si voy a trabajar con mis compañeros o a cuidar de ellos; es la primera vez que me encuentro en la situación de tener la edad suficiente como para poder ser la madre de muchos (sic). Ambiente festivo... sí, también, lo cual no siempre es una buena noticia cuando tu trabajo consiste en que lo sea todo lo posible (y no, mi futuro inmediato no está en un circo ni en el club de la comedia). Que lo bueno de trabajar en un sitio así, dijeron en la entrevista, es que el buen rollo se contagia. Ya. 

Pero, sabeis qué? Que hasta me apetece. Es algo completamente distinto a lo que he hecho hasta hoy, en un entorno nuevo y con gente nueva, el tipo de compañero de trabajo que no he tenido hasta ahora... salga bien o mal va a ser una experiencia (que me va a permitir ir tirando). Así que hala! Que empiece la diversión! Estáis en Barcelona? Pues me encontraréis mirando hacia arriba.

Los oscuros planes de la Unesco

viernes 13 de enero de 2012 |

Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba: ¡nuestro salvador!

Lo siento pero hoy tengo que hablaros de nuevo sobre las declaraciones de la Iglesia, y es que, esta vez, estamos en peligro: "La Unesco tiene programado para los próximos veinte años hacer que la mitad de la población mundial sea homosexual".

Oh, my God! Si hubieran llevado a cabo su maléfico plan hace cuarenta años mi adolescencia habría sido tan, tan, pero tan divertida! Haciendo un cálculo rápido y ojimétrico: a una media de 30 alumnos por clase, de los cuales digamos que la mitad son chicas, y en mi caso, que soy de letras y teníamos cuatro chicos (contados, eh? uno, dos, tres y cuatro), dan un total de 26 chicas, de las cuales 13 irían derechitas al Infierno por sus reprobables y pecaminosas tendencias sexuales (serían bolleras perdidas, hablando en cristiano). 

Sepan, señores de la Unesco, que me han dado ustedes un disgusto, ya que no sólo se han decidido tarde a actuar sino que van a ser ustedes lentos de narices a la hora de hacerlo. Ya podrían tomar ejemplo de los métodos evangelizadores de la Iglesia y aterrizar en el antro más heterosexista del mundo mundial a ritmo de Lady Gaga y repartir panfletillos enmendadores en reuniones semanales. Y al que saque los pies del tiesto, no hace falta investigar mucho para dar con el método preferido por la Santa Inquisición para disuadir a los curiosos ante la tentación de probar lo prohibido (aviso: duele sólo mirarlo).

En fin, ante tanta ineficacia dan ganas de dedicar la vida a la obra y predicar por convicción en pro de la moral verdadera que, finalmente, aunque tarde, ha de imponerse a la mentira que hemos estado viviendo hasta ahora. Será necesaria, eso sí, la justa colaboración del Gobierno, sin la cual este país está destinado a la perdición total y absoluta. Así que venga la mitad de esos 159 milloncejos presupuestados para los hombres de negro (y alguno de blanco), el resto se lo pueden quedar para financiar su provisión de tiernos niñitos, que alguien tendrá que llenarles las clases de catequesis, y eso entre unas cuantas familias tal y como Dios manda, mixtas y sin condón, claro está, está hecho en un par de tardes tontas.

Vívelo!

domingo 1 de enero de 2012 |


Antes de nada, feliz Año Nuevo a todos!!! 

Hala! Ya. Hijos míos, es poner 2012 en imágenes de Google y entrarte unas ganas de salir corriendo a esconderte en la galaxia más lejana... cuanto catastrofismo, por Dios! La foto que os he colgado no es mucho más optimista, ya que con la que está cayendo tampoco está la cosa para echar cohetes, pero no nos queda otra. 

El 2011 ha sido un año de pena. Pocas veces había visto a la gente tan contenta por dejar un año atrás (como si cambiar a otro nuevo fuera a mejorar las cosas; la subida del transporte público -12% en la T10 y 38% en el billete sencillo-, sin ir más lejos, es  el ejemplo perfecto de cómo las cosas no sólo pueden no mejorar sino que no necesitan más que tiempo para ir peor). Habrá que ver las ganas que tenemos la Nochevieja de este año de comernos las uvas con la esperanza -por qué no- de que el 2013 sea, si no tan bueno como el 2010, por lo menos no peor que el 2011 (pensar que éste pueda ser nuestro deseo ya da, de por sí, bastante yuyu).

En fin. Pese a lo que os acabo de decir, yo misma he decidido, como cada año, adoptar una actitud más positiva ante la vida y echarle más ganas y disfrutarla más y valorar lo que realmente es importante y bla, bla, bla. De hecho, tengo tantos propósitos para este nuevo año que ni os los voy a detallar, que antes he hecho un pequeño recuento interior y he tenido que empezar a apretar compulsivamente mi vaquita antiestrés. Así que los resumiré todos en uno que es el que, al fin y al cabo, cuenta: vivirlo. Pero vivirlo, no sobrevivirlo, que es muy distinto. Y ése es también mi deseo para todos vosotros: Vividlo!

Badabadim, badabadam...

jueves 22 de diciembre de 2011 |




Cáncer,  a juzgar por su símbolo, el signo más guarro de todo el horóscopo (tampoco acabo de entender qué tiene que ver esto con un cangrejo, pero vamos). En fin, no soy muy fan de estas cosas (ni poco tampoco) pero no sabía sobre qué escribir hoy y, como estaba de humor y no me apetecía perderlo criticando todo lo criticable del presente, que es mucho, me he puesto a pensar sobre qué chorrada podría hablaros. Final de año, tiempo de valoraciones... no me apetecía, propósitos de año nuevo... ni me los he planteado siquiera, he decidido hacerlo dentro de un año, ciñiéndome a lo bueno que haya logrado hacer para esas fechas (eso si el mundo no se acaba la próxima Navidad, claro...). Y entonces me he acordado de otro de los grandes clásicos de estas fechas: el horóscopo para el nuevo año. Lo tenía todo, trivial y de temporada, y además, seguro que podría aprovecharlo para echarme unas risas.

Me he puesto a navegar entre webs astrológicas de todo tipo y, finalmente, me he decidido por este horóscopo que os copio aquí porque he encontrado algunos detalles curiosos. Allá va:

Las personas de Cáncer suelen ser de pequeña estatura, pero son fuertes. Su tez es pálida y a veces tienen una cara redonda con características pequeñas. A menudo tienen una voz delicada, cabello castaño, pero los dientes son terribles. La parte superior del cuerpo es generalmente más fuerte que su parte inferior según el horoscopo cancer 2012.

Bueno, según este/a señor/a, las maternidades del mundo se llenan, entre finales de junio y de julio, de pequeños hobbits, de pies lanudos, pero bien cepillados, y sonrisa de troll. Unos simpáticos engendros pechopalomos que tranquilizan a sus congéneres, después del susto de haberse topado con ellos, con una voz tan delicada como la de cualquier niño demoníaco de peli de terror. Si algún día tengo un hijo me aseguraré de que nazca en invierno, por si acaso.

Los rige el estómago y el hígado superior. Más interesante aun es que también se rige por las mamas y es aquí donde la salud de Cáncer se nota más. Las enfermedades pueden incluir deficiencias relacionadas con el estómago.

No le voy a quitar la razón con lo del estómago. Respecto al hígado, habría jurado que sólo tenía uno; al parecer también en eso somos distintos. Si se refiere a las funciones centradas en dicha parte, francamente, no sé que me da más miedo, que este señor/a me adjudique dos hígados o que pueda tratarse de un posible médico que se dedica a la rigurosa ciencia de la astrología entre consulta y consulta. Voy a dejar que el chiste sobre las mamas llegue con los comentarios de alguien a quien ya veo venir.


Placeres y dolores para el futuro (cuidaaaaao!)

[… ] Usted ama a su casa, pero a veces quiere salir de su caparazón y se siente con poca libertad, esto será importante porque el horoscopo cancer 2012 vendrá con muchas oportunidades para viajar casi todos los meses excepto julio y diciembre.

De momento la cosa no tiene pinta de hacerse realidad, más que nada porque sigo sin un duro y, salvo que esto quiera decir que me voy a quedar también sin casa y tenga que vagar por el mundo con lo puesto, cosa que explicaría lo del caparazón, o que voy a encontrar curro de viajante, no acabo de ver una manera viable de hacerlo posible.

El mes de Agosto podría llevarlo al extranjero en un viaje largo y muy especial. La luna influirá a lo largo del año en su mal humor, pero también le abrirá la puerta a los viajes. No debe tomar decisiones importantes durante el eclipse, del 6 de septiembre.

Agosto! El extranjero! Un viaje largo y muy especial! Oh! I want to believe!!! Pero me temo que esto es como un expediente X porque, de ser cierto, querría decir que sí, que por fin podríamos hacer el transiberiano, el viaje que tenemos en mente desde principios de este año y que teníamos programado hacer con mis hermanos y respectivos para el 2012. Obviamente la cosa ahora está en el apartado: cosas que hacer antes de morirse, pero desgraciadamente no ahora. Lo de que la luna influirá a lo largo del año en mi mal humor lo sabe cualquiera que me tenga cerca, no hace falta ser pitoniso/a, así que no tiene ningún mérito vaticinarlo.

Previsión de la salud

[…] También es probable que tome más control de su propia salud y puede empezar a eliminar la comida chatarra y empezar a comer frutas y hortalizas frescas con porciones de pan integral.

"Comida chatarra"??? Aceptamos barco, a menos que esté hablando de espinacas y lentejas. Respecto a lo acertado de este párrafo... en qué signo no cabría mencionar un "probable" cambio en los hábitos alimentarios? Especialmente a principio de año? 

Tele caca

lunes 19 de diciembre de 2011 |


Ver la tele no es bueno. No he visto la Marató de TV3 (desconozco si fuera de Catalunya hay algo parecido; una vez al año se hace aquí un maratón televisivo para recaudar fondos para alguna causa). Se me han revuelto las tripas al ver como Artur Mas y Núria de Gispert hacían el papelón, sentados a la mesa de las personas encargadas de atender telefónicamente a quienes quieren aportar, dentro de sus posibilidades, su granito de arena para recaudar fondos para la investigación sobre la regeneración y el trasplante de órganos y tejidos.

Hay que tener estómago para recortar en sanidad y sentarse con esa sonrisa insufrible suya de estar diciéndonos:

"Catalanes y catalanas, estoy aquí,  dedicándoos unos minutos de mi valiosísimo tiempo, para que veáis que tengo mi corazoncito. Aunque por más dinero que donéis vais a necesitar, exactamente, 218.163 maratones como ésta  (se han recaudado 4.583.713€) hasta rellenar los mil millones de euros (fuente) que os he birlado por la jeta. Ah! Y encima aprovecho la ocasión para llamaros tontos a la cara, ya que no sólo no me habéis echado del plató a patadas -quizás porque aquí mando yo (menos a Mónica Terribas, jeje)- sino que estáis sacando la pasta de los cuatro duros de vuestros ahorros que todavía os quedan, pese a que se os hayan congelado sueldos y pensiones, mientras yo vivo como un marajá y me invento cargos para colocar a mis amiguitos en puestos públicos que nunca jamás existieron hasta que yo llegué al poder -si lo  hicieron los de antes, por qué yo no?-.

En fin, electores, no electores... purria en general... me gustaría poder quedarme y seguir perdiendo el tiempo con vosotros, pero mi asesor me acaba de informar de que la cámara ya me ha dado mi minuto de gloria y, por tanto, ya he conseguido que los borregos que me votarían aunque reinstaurara el diezmo y el derecho de pernada, se vayan a dormir con la conciencia bien tranquila después de ver que hicieron lo correcto. Así que, si me permitís, me voy a mi mutua de confianza a que me pongan la antitetánica, que uno nunca sabe donde puede haber estado su pueblo y ayer me corté al afeitarme.

Amb il·lusió!"

Desde aquí mi reconocimiento a todas las personas que, directa o indirectamente, han hecho posible esta recaudación. 4.583.713€ (entre siete millones y medio de habitantes); no esta nada mal.

ACTUALIZACIÓN: Al final se han superado los siete millones de euros. He aquí la diferencia entre los políticos y las personas de verdad.

Horror en el hipermercado

viernes 16 de diciembre de 2011 |



No se puede hacer la compra de memoria... a menos que realmente la tengas. Como no es mi caso, esta tarde he hecho la peor compra del mundo.

Mi intención era ir al súper a por cuatro cosillas de las que ya no había stock en nuestros almacenes -ni en el armario de la cocina ni en la nevera-; que se nos habían acabado, vaya. Así que bajé tan ufana con mi bolsa con ruedas "por si me traía algo más, ya que estaba allí". Los productos que teníamos "falti" eran: zumo de naranja, pan de molde, queso para el desayuno y huevos; fácil.

Me acabo de acordar -os lo juro- de que me he olvidado aquello que sabía que tampoco teníamos y que no lograba recordar; a la mierda las hamburguesas, no he comprado carne picada. Lo que sí he comprado, "ya que estaba allí", han sido lonchas de pavo (dos paquetes) para Abu, que tenía el paquete abierto en las últimas (al ir a guardarlo en la nevera he visto que había otro agazapado debajo de él, intentando pasar desapercibido para no acabar en un estómago humano -o perruno-). 

Como el otro día, al preparar una pizza (que, por supuesto, no constaba en el menú semanal saníssssimo que nos hemos confeccionado) le pregunté por el tomate frito, "hay uno empezado en la nevera". Por qué no se me ocurrió mirar si en el armario había más? Misterios de la ciencia. Obviamente había otros dos (ahora parece una fiesta de chiquiprecios; los briks de tomate y las tres latas de maíz que he comprado para hacer compañía a las dos que ya había. Juntándolos a todos nos salen cinco parejas mixtas; qué engendro genético tendrá como resultado este amor os lo contaré dentro de nueve meses -que aún no habremos conseguido acabar con las existencias y, con un poco de suerte, habrán conseguido reproducirse y no tendremos que comprar tomate ni maíz nunca más en nuestra vida porque podremos alimentarnos de las sucesivas generaciones que nazcan y se reproduzcan en nuestro armario).

Pasemos ahora al sector de los alimentos no elaborados, sean estos de origen animal o vegetal. Por qué no sólo no he comprado mandarinas -que sí estaban en nuestro menú semanal- sino que en vez de ello he decidido comprar limones -conscientemente-? La razón es muy sencilla; aunque no lo parezca, la hay: como os decía, pese a haber programada los miércoles por la noche ensalada de mandarina (con más cosas, se entiende), que, además, me gusta mucho, la anterior compra de mandarinas se nos puso verde en el frutero; razonamiento sirviano de lógica aplastante: "si se te pusieron malas las mandarinas, esta vez te volverá a pasar lo mismo, así que compra limones, que no hay más que uno empezado, agonizando junto a los tres tristes huevos de la puerta de la nevera, y no te vas a poder hacer té con limón para sustituir alguno de los veinte cafés que te haces al día". Lo que yo no recordaba era que en la compra supersana que habíamos hecho un par de semanas atrás habíamos comprado un saco de limones, precisamente para eso, para echárselos al té. Como yo compro las cosas de tres en tres -por si hay una guerra-, he perdido la cuenta de los limones que hay en nuestra nevera y mejor será que deje el café durante una temporada si no quiero que tengan el mismo final que las mandarinas.

Y, por último, y no por ello menos triste: tema huevos (ay!). Esta vez sí, sabía perfectamente que había tres huevos (junto al limón agonizante), así que decidí comprar un docena, como siempre. "Huevos grandes", muy bien, examinemos a los sujetos para evitar sorpresas... sanísimos; adelante. No tengo muy claro si su muerte por traumatismo fue antes o después de llevármelos a casa pero al ir a guardarlos noté, claramente, que la base de cartón estaba, no ya mojada, sino chorreando huevo. Con el plástico a medio quitar y la poca consistencia del cartón, uno de ellos -sospecho que entero- cayó a la pica de la cocina. Resumiendo: vuelvo a tener una docena de huevos, puesto que las tres bajas han sido sustituidas por los tres veteranos del estante superior de la puerta de la nevera.

Abu no ha dicho nada al respecto porque hoy ha venido chispilla de la comida de Navidad de su empresa y se ha ido derechita a la cama; probablemente se entere "por la prensa" al leer esto desde la oficina, quizás sea la manera de que espabile un poco después de los excesos de hoy, no?

Shhhhh! Oís algo?

jueves 15 de diciembre de 2011 |


Pues yo tampoco! Las puertas nuevas de aluminio que hemos puesto en el balcón han convertido nuestra casa en una pecera! Por fin! He tenido que asomarme para comprobar que seguían pasando coches! Los gritos garruleros del barrio se manifiestan ahora como unas lejanas voces de ultratumba (qué mal rollo me ha entrado de repente... uish!) y, además, no tienes frío al acercarte a la ventana ni se mueven las cortinas mecidas por el aire que entra por las grietas de la madera... resumiendo: da gusto estar en casa! y abusar de los signos de exclamación! por Dios! qué exageración!

Posiblemente, el post más corto del mundo (del mío). Pero es que "perdoneu, però algú ho havia de dir".

Caga tió... ametlles i torró

martes 13 de diciembre de 2011 |

¿Que por qué os he puesto un microtió unicejo como foto de post? Pues porque ya estamos tocando la Navidad con la punta de los dedos. En mi familia, que lo celebra absolutamente todo, nunca se ha hecho tió, ya veis, así que aquí os lo dejo para compensar el agravio. Otro año os habría colgado una para ilustrar lo poco que me apetecen siempre estas fiestas... pero este año no. Este año no tengo encima el mismo agobio navideño de siempre, no sé por qué. Será quizás que en mi situación no tendré que sufrir una cena de empresa... aunque si el INEM diera una iban a acabar con la crisis en la hostelería española... jajaja.

En fin, que hasta os puedo decir que me apetece que llegue Navidad. Me apetece estar con la familia. Abu migra a Dublín durante unos días y me deja a mí compuesta y sin novia y a Lola huérfana de una madre... qué poca humanidad!

Respecto al bajón de ánimos del que os hablaba en mi último "parte", la cosa, como era previsible, mejoró sola y, tal como vino, se fue. Tampoco es que no quepa en mí de júbilo (dadme unas semanas y seguro que tampoco cabré), pero tengo la moral a un nivel aceptable o, por lo menos, no más baja que de costumbre. Menos es nada.

Cambiando de tema: mañana vienen a ponernos las puertas del balcón que tienen que jubilar, por fin, a las antiguas (antiguas en el sentido de viejas; podríamos datarlas con el carbono 14) que nos tienen heladas. Cuando hoy hemos quitado las cortinas ha empezado a hacer un frío que flipas, imaginad la ventisca que se cuela entre sus rendijas... Espero que esto marque un antes y un después en nuestras vidas porque a partir de ahora todo nuestro ocio va a consistir en disfrutarlas, es decir, en quedarnos en casa haciendo cualquier cosa gratis (guarrillos... que os veo venir).

Hablando de otra cosa os diré que he regresado a mis años mozos (mozos mozos, los que se pasan en los últimos cursos de EGB y en el instituto). Me explico: el domingo rescaté del baúl de los recuerdos de casa de mis padres (de los cienes y cienes de cajas que mis hermanos y yo dejamos en el garaje en el momento de abandonar el nido) mis diarios de adolescencia y una caja llena de cosas con valor sentimental (porquerías diversas de todo tipo de las que en muchos casos ya ni recuerdo qué tienen de especial -entre ellas había una latita de Atrix, al loro, llena de cromos de picar!-) y otra de cartas y postales de amigos. Recordáis? Son aquellas cosas que llevaban un papelito de colores que había que chupar para pegarlo al sobre con una mezcla de goma y babas... temario de antropología de los siglos venideros... si llegamos. 

Bueno, para variar ya me he ido por las ramas, así que hago punto y aparte, que si no luego mis entradas no las entiendo ni yo. Todo esto viene a que tengo un proyecto con un amigo de la infancia del que me separé a los once años cuando mi familia se mudó, momento en que me quedé compuesta y sin novio (él no lo sabía, pero era mi novio y yo hasta le había dicho a mi abuela que me iba a casar con él... jajja). Y hasta el año pasado no llegó el reencuentro, pero fue genial. Y en ello estoy, sumergiéndome en mi adolescencia, recordando muchas cosas que habían quedado olvidadas y que fueron muy importantes para mí, algunas buenas y otras que me hicieron sufrir de lo lindo, pero bueno... a toro pasao ya puedo decir que no las cambiaría y que, al fin y al cabo, son las cosas que me han hecho ser como soy, así que aceptamos barco.

Y qué más? Pues creo que nada, mejor me voy al sobre, que mañana sí tendré que madrugar.

Recargando las pilas

miércoles 30 de noviembre de 2011 |


Hola. Aquí estoy de nuevo. Hace muchísimo que no me dejo ver por aquí. Demasiado, y la verdad es que os echo de menos pero cada vez que me he propuesto contaros algo me he encontrado con que no tengo nada interesante que decir. Hoy tampoco lo tengo pero con este panorama como no me arranque así no voy a hacerlo nunca.

Curioso, en mi anterior temporada en paro estuve bastante más productiva. Estoy bastante apática, la verdad, no me apetece hacer gran cosa y me paso las horas muertas delante del ordenador sin hacer nada en concreto, perdiendo el tiempo, vamos. Llevo unos días de pena, a ver si me animo un poco.

Bueno, cubierto el cupo de quejas cansinas. Os pongo al día de lo mucho o poco que ha habido de nuevo en mi vida desde la última vez que tuvisteis noticias mías:

Pese a estar ahora arrastrando los ánimos por los suelos -cosa que no me librará, por cierto, de tener que pasar el aspirador que en estos últimos días no he pasado- este período de ocio forzoso me ha permitido hacer algo muy importante para mí: ¡he acabado mi novela! ¡Yujuuu! Sí. Acabadita está, y revisada una y mil veces, y como cada vez que la releo cambio de opinión sobre ella he decidido dejar de hacerlo, que ya no sé si cada vez me gusta más o la aguanto menos. Han sido muchas horas dedicadas a ella y por ello me da terror pensar que todo el trabajo y la ilusión quizás no hayan conseguido alcanzar el nivel que yo pediría a la obra de cualquier otra persona. No soy capaz de verla con distancia, así que no sé si es el caso.

Actividades extraescolares: sigo con lo mío. Mi griego y mis danzas me hacen más llevaderas las tardes de los lunes y los jueves, respectivamente. Cuanto más avanzo en cada una de ellas más ganas tengo de seguir, ¡olé yo!

Sirvi y los deportes: al corriente estáis de mi relación amor-odio con el deporte; ni contigo ni sin ti -ni lo practico ni dejo de decir que lo haré-. Bueno, cabe la posibilidad -está por ver- de que consiga vencer esta maldición particular que me persigue: tengo personal trainer! Uau! Yo, que soy dada a los intercambios de todo tipo -hasta ahora sólo de idiomas-, llevaba ya tiempo buscando a alguien que me diera un poquito de caña para salir de mi vida sedentaria full time y hacer que me moviera un poco. No ha sido tarea fácil pero, al final, creo que lo he conseguido. Enseñaré catalán a dos chicas y una de ellas, entrenadora profesional, me pondrá en forma, yujuuu! Ganas tenía, por sentirme mejor y por ser capaz de rendir más en las clases de danza. Bueno, ya os diré qué tal, de momento sólo hemos hecho un entrenamiento pero pinta bien si conseguimos mantener una cierta regularidad.

A ver si consigo mantener también la regularidad a la hora de daros la vara y os voy contando más cosas.

PD: Qué bien volver a tener la misma sensación de antes al acabar de colgar un post aquí para vosotros. 
PD2: Me acabo de quitar el termómetro... tengo fiebre. Miedra!

Dos mejor que uno

lunes 5 de septiembre de 2011 |


Me parece muy divertido el modo en que este país (ya no digo este Gobierno, sino toda la clase política -y todas las mentes que consiguen aborregar a base de mentiras y del poco interés que éstas tienen en saber la verdad-) decide sorprendernos. ¿Quién dice que los políticos no nos escuchan? Será porque no tenemos razón. Miles de ciudadanos, equivocados todos, hemos pedido a los que mandan que nos dieran la oportunidad de manifestar nuestro consentimiento -o no- a una reforma de la Constitución. Esa misma Constitución que muchos de nosotros no hemos votado y que se han negado a modificar en tantos otros puntos sí necesarios y sí beneficiosos para la sociedad argumentando poco menos que era un texto sagrado de cuya inmutabilidad dependía la unidad de este gran país que se les rompe por las costuras. Ya.

Esto no es un descosido; es un roto en toda regla. Tres denuncias. ¡Tres! Tres denuncias de tres familias que no son capaces de entender algo tan simple como que si son capaces de llevar a su niño a una academia para que aprenda inglés (por ejemplo, aunque no sé por qué me da que son más de los de apuntarlos a fútbol -con todo lo bueno que tiene; no critico los deportes, ni mucho menos-) no debería haber ningún tipo de problema en que aprendiera catalán, por supuesto gratis, y por supuesto sin ningún otro perjuicio para él que el de ser capaz de hablar dos lenguas a nivel nativo, en vez de una sola.

Lo que no hemos conseguido cientos de miles de españoles, que no es otra cosa que el derecho a ser escuchados antes de que se tome en nuestro nombre una decisión que afectará desde la base a nuestra vida a partir de ahora, lo han conseguido tres mentes obtusas apelando a la "persecución del castellano en Cataluña". Muy bien. Lo han vuelto a hacer. Parece que España se les sigue rompiendo (pero no es por la crisis, ni por el paro, ni por los recortes, ni siquiera por la corrupción, por el dinero que nos roban a todos, no: es porque tres personas han considerado que era peligroso que sus hijos fueran capaces de hablar dos idiomas).

Muy bien. Para los que no sois de aquí, de donde se originó el "problema": soy catalana. Catalana de nacimiento. Primera catalana de la familia, ya que soy de origen andaluz. Una charnega de manual, vamos. Nunca jamás he tenido ningún problema para utilizar mi lengua materna, que es el castellano, en Cataluña, como nunca jamás el hecho de utilizar el catalán como lengua vehicular en mis estudios ha afectado negativamente a mi rendimiento escolar, sino todo lo contrario. Gracias al dominio nativo de dos lenguas, aparte de la riqueza cultural que ello mismo aporta, me es mucho más fácil aprender más idiomas (cosa que todo el mundo sabe) e, incluso, puedo entender bastante mejor que un español monolingüe el francés o el italiano, por ejemplo, bastante parecidas las dos al catalán. ¿Me puede decir alguien qué hay de malo en ello? ¿En qué momento se va a dar cuenta la gente que sigue pensando que hablar catalán es malo de que está equivocada? ¿Harían que sus hijos tuvieran que elegir entre saber sólo matemáticas o ciencias naturales -o como quiera que le llamen ahora- pudiendo saber las dos?

En Cataluña, como en el resto de España, no estamos libres de políticos impresentables que hacen el trabajo a los que se empeñan en romper el país. Los fanatismos, de uno y otro lado, acaban llevando siempre al mismo sitio, y el cuento de la dichosa ruptura de España y de la confrontación de cada una de las dos partes ya empieza a cansar. Así que a ver si esta apestosa clase política (y judicial, que es lo mismo) empieza a dedicarse a lo que realmente es su obligación, que somos nosotros, y nosotros dejamos ya de seguirles el juego que, ya se ha visto, para lo que realmente importa (a nosotros, no a ellos) se limpian el culo con nuestras opiniones.

Vacaciones Santillana

lunes 29 de agosto de 2011 |



Hola niños y niñas. Se acabó lo bueno. Aquí estamos ya casi todos con la depre colgada del cuello y la vista puesta en el verano que viene (algo falla en este mundo si no pensamos más que en saltarnos partes enteras de nuestras vidas). En fin, pensad, todos aquellos que estéis agobiados por el retorno al tajo, que yo me agobio por no tener a dónde volver (si sois de los que encuentran consuelo pensando que siempre hay alguien que está peor por lo menos mi situación habrá servido para haceros más llevadera la vuelta de vacaciones).

Pues nada, eso. Que ya estamos aquí. Este verano he estado ocupada en actividades creativas varias, todas ellas llevadas a cabo con estas manitas que os hablan. Ya antes de las vacaciones se me había metido entre ceja y ceja aprender a coser y llevaba ya unos días martirizando a mi madre con un recurrente "me tienes que enseñar a coser". Valga decir que siempre he sido una negada para la costura. Cuando en el cole hacíamos labores (sí; en mi primer cole las niñas hacíamos labores y los niños dibujo. Ahí, inculcando la igualdad desde la cuna) con lana sobre tela de saco (no se trataba de finos bordados, como podéis suponer), yo pasaba más tiempo en la mesa de la "señu" para que me deshiciera los enredos que se me formaban con la lana que cosiendo. Supongo que aquello, junto con la máquina cose-cose que me regalaron -a petición mía- y que nunca supe utilizar más que para hacer agujeros, marcó mi poco interés por la costura. Interés que sólo revivió, temporalmente, después de que me dejara mi primera ex (que hasta entonces no lo era, claro) y me refugiara, increíble pero cierto, en el punto de cruz para superar mi soledad (todos tenemos un oscuro pasado). 

Bueno, ya me he ido por las ramas y he vuelto por los cerros de Úbeda. Una vez que mi madre accedió (nunca se negó, pobre) a enseñarme, asalté a mi suegra y salí de su casa con una bolsa de retales suficiente para crear una colección otoño-invierno completa en patchwork. En fin, me pasé una tarde practicando sobre una tela vieja y, cuando ya tuve el asunto "dominado" decidí hacerme un bolso de prueba. Un retal de terciopelo negro, el cordón de un pantalón y los botones de una bata vieja de mi madre y... ¡Chachán! Aquí lo tenéis. Probablemente no me lo ponga nunca porque, la verdad, aunque me gusta no pega mucho con mi vestuario. En cualquier caso ya lo he bautizado como bolso de noche, sobre todo porque entonces se ven menos las costuras borrachas y la parte del forro que sobresale por el lateral. ¿Da el pego?


Momento bricomanía. Con un somier viejo de mi hermana nos hemos hecho un cabezal para la cama, que estaba la pared del fondo de un triste que daba pena. De hecho del mismo somier han salido dos cabezales, ya que ella se ha hecho otro. Aún tengo que acostumbrarme a su presencia -del cabezal-, pero los golpes que le doy con el brazo por las noches harán que aprenda rápido.


Y, por último, el momento Ferran Adrià o, en mi caso, como provocar un empacho con una sola cucharada. Para celebrar el cumpleaños de mi madre decidimos hacer un concurso de pintxos, de manera que ella ejerciera de jurado. Yo, como persona espabilada que soy, pensé "le voy a hacer un pintxo de salmón, que le encanta, y así me aseguro un punto". Llegó la hora del veredicto y, como era previsible, mi querida madre dijo que todos estaban muy buenos, así que, tras mucho insistir llegó el "pero hay algunos que me han gustado más". Contra todo pronóstico mi creación no estaba entre ellos. Mi gozo en un pozo. Al día siguiente, cuando ya nos íbamos a casa nos dijo que nos lleváramos lo que había quedado en la nevera (salmón y guacamole). 

Sirvi: No, acábatelo tú, y te haces más pintxos.
Mama: Es que a mí... el salmón no me gusta.
S: ¿Cómorrr?
M: Y el aguacate tampoco.

Abu se meaba de risa, y es que, además, su pintxo sí que estaba entre los del "pero". La vida apesta.

Apatrullando la ciudad

lunes 25 de julio de 2011 |


La Guardia Urbana patrullará en el metro este verano. En invierno no, que los cacos están de vacaciones. Y lo decidieron el viernes, 23 de julio, finales de primavera, anticipándose a la llegada del verano. Sólo con estos datos ya podemos adelantar que se trata de una decisión menos meditada que todas sus falsas promesas electorales. Ahora, vete tú saber por qué, les interesa preocuparse por esto.

Es un tema que me preocupa, y por supuesto entiendo que el guiri es una víctima más apetitosa para el chorizo. Generalmente se le puede sacar más suquillo y más fácilmente. Además, tal y como está montado nuestro sistema judicial, resulta que si el denunciante no está presente en el juicio, que todos sabemos que puede tener lugar en un futuro muy muy lejano, se puede sobreseer el caso, ergo el acusado se va de rositas. Aun así, considero que el resto de los mortales mereceríamos la misma atención, pese a no formar parte de ese turismo por y para el que la ciudad parece vivir. Son necesarios? Sí, supongo que tienen un peso importante en nuestra economía (seguro, vamos), pero a veces me pregunto si los políticos habrán caído en que quienes les votan no son ellos.

Estoy bastante harta (mucho, vamos) de que cada jueves en la misma parada y a la misma hora el mismo grupo de chorizos repita el mismo número para llevarse lo que pueda. Estoy cansada de la paranoia (justificada) de estar a punto de sufrir un robo cada vez que salgo a la calle, de mirar de reojo a cualquier persona que hace un movimiento extraño al caminar detrás de mí, de girarme instintivamente en las escaleras mecánicas para controlar si la persona que tengo detrás tiene o no pinta de ladrón (como si te pudieras fiar de eso), de dejar el bolso en algún lugar y/o posición totalmente inaccesible hasta para mí con tal de poder tomarme un café tranquila sin preocuparme en exceso sobre si lo más bien poco que me podría robar cualquier caco seguirá estando allí si le quito, aunque sólo sea por un segundo, la vista de encima.

Hoy he ido al parque Güell. Hacía ni se sabe que no iba. Cuando he llegado casi me da algo; hordas de turistas que no te dejaban ni caminar (y yo había ido a trabajar, así que no se puede decir que estuviera allí por placer), vendedores manteros que tampoco te dejaban caminar (y que no descubrías hasta que no tenías ya un pie sobre sus abanicos/ gafas/ joyerío diverso...), músicos tocando typical Spanish music (sirtaki), dos efigies en su uniforme de Guardia Urbana en lo alto de la explanada para hacer visible la presencia policial, captaclientes que pretendían conseguir comensales para su restaurante al grito de "Restaurant50metrostapaspaellasangría" (así, tojunto)... el paraíso de los carteristas y, en cualquier caso, una representación de manual de la palabra estrés. Que digo yo que a los turistas les gustará, porque si esa impresión fuera la que se llevaran a su tierra al final no vendría nadie, y no parece ser el caso, pese a habernos ganado a pulso uno de los primeros puestos en materia de inseguridad.

En fin, que yo quería decir más cosas en este post pero conforme he ido escribiendo se me han ido olvidando, así que aquí lo dejo. 

Reskateitor... thank God you were here!

jueves 14 de julio de 2011 |

Barcelona, 2011, 3:00 a.m. (horario GMT +1): Me despierto de mi plácido sueño y oigo que llueve más que generosamente. Vivo en un primero-ático (no tengo vecinos arriba) y mi habitación da al patio de luces (pocas), que está cubierto por un tejadillo de algún material hasta ahora resistente a lluvias y tormentas pero que maximiza hasta tal punto el sonido del agua que forma un escándalo que parece que se vaya a hundir el mundo de un momento a otro.

Primer pensamiento: "mmm, y yo aquí, sequita en mi camita, con la que está cayendo...". Estando yo regocijándome en semejante estado de placidez me asalta de repente un pensamiento que hace saltar todas mis alarmas: "Tomakeitor está en el balcón!". Ya conocéis a Tomakeitor, aunque creo que aún no la había bautizado cuando os hablé de ella; es la parte de mi prole perteneciente al reino vegetal, mi tomatera, la única que tiene raíces; la otra, Lola, perteneciente al animal, es más despegá. En cualquier caso mi progenie es el sueño de cualquier biólogo; me faltaría un pez y algo capaz de reproducirse por esporas, pero aún no nos hemos planteado acogernos al gran abanico de ventajas sociales que ofrece el Estado a las familias numerosas.

Al grano. Nuestro balcón, como podréis suponer por mi estado de alarma, no tiene techo, ergo Tomakeitor, de haberlos tenido, se tenía que estar calando hasta los huesos, eso si la lluvia no la estaba destrozando literalmente. Como un compañero de trabajo me dijo que la regara por la base porque si la mojaba mucho se pudriría, ni corta ni perezosa salté de la cama tal y como estaba, medio vestida/ desnuda (según lo optimista/ pesimista de vuestra naturaleza), de cintura para arriba/ abajo (según os dicte la imaginación) y salí al balcón a salvar a mi retoña de una muerte segura por ahogamiento y, de paso, a saludar a todo aquél que hubiera sentido la imperiosa necesidad de salir a dar un paseo a la luz de la luna.

De todo esto, Abu ha parecido no enterarse de nada; ni un quejido, oye, allí estaba, tal y como la dejé, y eso que en nuestra casa todas las puertas, sin excepción, chirrían, y para llevar a cabo la operación fue necesario abrir las dos más escandalosas (balcón y comedor), además de tropezar con el baúl y arrastrar la mesita en la que había colocado a Tomakeitor para no mojar el suelo. La única que movió una oreja fue Lola, al mirarme como diciendo "pero qué haces a estas horas?".

No contenta con el examen de situación hecho en el momento, intentando averiguar la gravedad del asunto a la luz de una lámpara de lectura, he sometido esta mañana a mi pequeña Tomak a una inspección exhaustiva y he podido comprobar que no sólo no ha habido daños sino que los tres tomates más grandes que ayer eran verdes, hoy eran ya de color rojo, y dónde yo pensaba que había cuatro nuevos tomatitos, resulta haber siete que engordan a buen ritmo y, además, está llena de flores! Estoy hecha una pagesa.

Pies de patito

viernes 8 de julio de 2011 |


Todo tiene una explicación, y como mi vida es un torrente de emociones y de experiencias interesantes y emocionantes, no me queda otra que explicaros cualquier anécdota o chorrada si quiero continuar cibernéticamente viva.

Ayer, después de seis horas caminando al sol con mi mochila, mi cámara de fotos, mi GPS y mi brújula, vistiendo un atractivo conjunto de pantalones bombachos negros (rotos por la unión con la goma del pie, pero discretamente disimulado, ya que me queda en el pliegue de la rodilla, donde no llega el ojo humano) y camiseta de tirantes lila, todo ello conjuntado con unas sandalias para caminar (obvio. Lo que quiero decir es que eran deportivas, de senderismo o lo que queráis), rebobino, que con tanto paréntesis y frase subordinada no hay quien entienda nada. Os decía que después de todo el día al sol, agotada, tenía clase de danza. Una vez que llegué a casa me daba una pereza mortal ir, pero tenía que hacerlo.

Estando preparando mi mochilita pensé: no te dejes los calcetines, que a ver cómo bailas sin ellos... así que fui al cajón de los calcetines, escogí unos y los puse encima del resto de la ropa. Y me fui. Al cabo de un rato, estando en el metro, me llama Abu. Que al subir de pasear a Lola lo primero que había visto nada más entrar al comedor había sido un par de calcetines tirado en el suelo. Yo soy de las que se ahoga en un vaso de agua, por lo menos hasta que lo asimilo. Crisis y gran drama.

Sirvi: kjsdkvhkjjihdwijhiuhihekjjv (improperios varios, en lenguas vivas y muertas). Voy a buscarlos.

Abu: Pero, ¿cómo vas a venir a buscarlos? ¿No hay un chino o algo, por ahí?

Sirvi piensa en la respuesta a su pregunta y en si lleva dinero, que por baratos que puedan ser los calcetines de un chino no es rara la vez que una servidora sale sin un puñetero duro de casa.

Sirvi: Creo que sí.

Y nada, seguí mi camino confiando en que mi memoria no me hubiera jugado una mala pasada. Al llegar puede comprobar que, efectivamente, había un bazar justo enfrente de la clase. Entro y veo que es enorme, como suelen ser estas cosas. Así que, para no perder tiempo, pregunto directamente en el mostrador.

Sirvi: Hola.

El bazarero, que después de todo resulta no ser chino, sino paquistaní (país arriba, país abajo, que no llevaba el pasaporte en la boca), me mira.

Sirvi: ¿Teneis calcetines?
Bazarero: ¿Eléctricos?

Estaba claro que alguno de los dos había sufrido las consecuencias de un error de recepción del mensaje, así que, con mi mejor intención, decido aclarar el mensaje.

Sirvi: Calcetines... para los pies.

Habla con su compañero compatriota en una lengua que no soy capaz de identificar y, mucho menos, descodificar, y le dice algo así como "esta gilipollas se debe pensar que por no ser de aquí soy tonto", a lo que el otro respondió brevemente lo que sería un "ya te digo". Finalizada su conversación sobre mí como si no estuviera, el bazarero me contesta, en un perfecto castellano.

Bazarero: Tercer pasillo.


Y allí me fui. Después de diez minutos de revolver entre calcetines y bragas, todos ellos de gran calidad y diseño extraordinario, todo lo que encuentro en talla de adulto (de reducidas dimensiones, pero suficientes para poder embutir un 40/41 dentro de ellos) son unos calcetines de Patito Feo. Número 6, Chulos, ¿eh?. Lo que no entiendo es por qué Patito Feo está en talla adulto y Bob Esponja y Buzz Lightyear no, que puestos a escoger casi los hubiera preferido. Para colmo sueltan pelusa y no queráis saber lo que me costó quitármela de los dedos para conseguir un mínimo estado de pulcritud deseable para cualquier persona que aspire a no ser excluida socialmente por sus semejantes. 

La noche de hoy y los días de antes

viernes 24 de junio de 2011 |


Buenoooooo... ayer fue día de poner fin a muchas cosas. La primera es que, después de ni se sabe cuanto tiempo que volví al dentista mucho después de lo que debería, salí de la consulta ya con todos mis dientes nuevos y puestos en su sitio (ya que las pelillas hace mucho que salieron de mi bolsillo). Le pregunté si había quedado algo pendiente de revisar para dentro de unos meses o así; supongo que a todo el mundo le pasará igual, pero a mí me da un miedo cuando se ponen a hurgar en mi boca... siempre encuentran algo, siempre. Pues esta vez no, ya veis, lo cual no quiere decir que en tres semanas no tenga una caries como un pino (por lo visto, según han dicho todos mis dentistas -dos-, yo tengo una especie de saliva radiactiva que fabrica caries como churros).

Segundo proceso cerrado. Muy importante. Por fin, después de cuatro viajes (4!!!) al INEM (que creo que ahora se llama de otra manera, SEPE, me parece), he conseguido solicitar (solicitar! que no que me adjudiquen...) la prestación por desempleo. La cosa fue así:

Primer viaje; mea culpa. Como no sabía muy bien si tenía o no que esperar los días de vacaciones que me pagaban en el finiquito antes de presentarme allí, me presenté un día antes de lo que tocaba; "vuelva usted mañana, que hoy todavía no puede". Ok.

Vuelvo al día siguiente y el amable funcionario me dice que la empresa no había sellado el certificado de empresa. Cara de idiota al mirarlo y comprobar que, efectivamente, tenía toda la razón.

Voy al día siguiente a que le pongan el dichoso sello y aprovecho para ver a mis ex compis por primera vez desde que me fui. Vuelvo al INEM, ya convencida de que estaba todo correcto, a solicitar mi dichosa prestación, que con tanto viaje le he dado ya más pasta a TMB de la que voy a recibir del Estado.
Amabilísima funcionaria (no es irónico): Trabajaste el mes de mayo?
Sirvi: Sí
AF: Es que no aparece en el certificado de empresa...
Sirvi con cara de qué me estás contando. Pues sí, de abril pasaba directamente a junio. Estaba por echarme a llorar. Sí, se habían saltado el mes de mayo. Hablo, otra vez, con mi antigua empresa; ni ellos se lo creen. Voy, otra vez, a ver a mis compañeros, que tampoco se lo esperan después de haberme visto el día anterior.

Y ayer, por fin, cuando ya me esperaba cualquier cosa, la última funcionaria que me quedaba por conocer tramitó mi solicitud de prestación por desempleo.



Y, siguiendo con los trabajos: tengo un trabajillo para unas tres semanas. Se trata de geolocalizar 200 puntos de interés de Barcelona desde los que se hicieron unas fotografías antiguas y anotar también la orientación. Hoy he hecho las cinco primeras porque, de momento, no me han pasado más, así que he empezado ya a pasearme vestida de Dora la exploradora por la ciudad, con mi GPS y mi brújula al cuello. Es divertido; nada que ver con ninguno de mis trabajos anteriores, así que estoy muy contenta. Acabo así también con los días de inactividad relativa desde que dejé de trabajar.

Y ya, para acabar, os dejo con parte de lo que ha sido nuestra desenfrenada celebración de San Juan. Puesto que huimos de petardos y concentraciones humanas de cualquier tipo tanto en esta noche como en Nochevieja, hemos venido a pasarla de tranquis a casa de mis padres, que estaban fuera. El mando a distancia, invento del Demonio, nos ha llevado a uno de esos canales timo que no alcanzo a comprender cómo tienen autorización para emitir (como decía Abu, son trileros legales con más medios tecnológicos). Os dejo con "la maestra", como la llamaban. Hemos grabado un vídeo alucinante pero pesa demasiado. Os cuelgo otro que he encontrado en YouTube, para que os hagáis una idea de lo divertido que puede llegar a ser encerrarse frikimente en casa...



PD: Estoy oyendo que en la lejanía, la orquesta de la verbena está tocando Los Pajaritos... Cuánto tiene una persona que beber para lanzarse a su baile desenfrenado??? Si la mayoría no habría ni nacido! Me hago vieja...

No sé qué decir (o lo que me asalta a la mente)

martes 21 de junio de 2011 |


Y, tras esta imagen, lo lógico y coherente sería un "sin comentarios", "no tengo palabras" o, para darle un poco de vidilla al post, un "no hase falta disir nada más". Sería estúpido, sin embargo, hacerlo después de haberme pasado media hora buscando una imagen para decir que no tengo nada qué decir (empecé buscando un "no sé qué decir", pero la infructuosa búsqueda me llevó a la modificación de parámetros hasta cambiar la frase y el idioma, es de ser inútiles, eh?).

Bueno, paro ya con los vídeos, que me os dispersáis y perdéis el hilo. Como os decía; estoy claramente divagando a la espera de que algo me asalte mientras escribo (me asalte a la mente -espero, glups-) y os lo pueda vomitar fluidamente (siento lo gráfico de la expresión, no era buscado -me ha asaltado-).

Hoy he tenido un día de esos ñññieee... que estás bien pero mal, que no pasa nada pero no haces más que resoplar y sentirte agobiada sin saber muy bien por qué... un asco, vamos. La mañana ha estado bien. He ido a visitar a mis ex compis de trabajo, aprovechando que me tenían que arreglar unos papeles, y me ha gustado verlos. Hasta ahí vale. He vuelto a casa, he comido... y ahí -supongo que ha sido ahí, vamos, no soy consciente de ningún hecho concreto a partir del cual se haya empezado a torcer la cosa- han empezado los suspiros.

Me ponía a escribir y me bloqueaba (me he vuelto a encallar; sé a donde quiero llegar pero no encuentro la manera de hacerlo). Me hacía un café, me volvía a sentar, lo volvía a intentar, me volvía a agobiar, hacía amago de dejarlo, me obligaba a quedarme diciéndome que así nunca iba a conseguir nada... así una tarde entera (truuuñoooo).

Cambio de tema, que me estoy agobiando más aún. Que este verano será el más caluroso de los últimos sesenta años, he oído, toooooooooooma ya! Otra buena noticia, puesto que no sólo hemos tenido que cancelar nuestras vacaciones a Suiza (por motivos obvios) sino que vamos a pasar el verano más asquerosamente caluroso de nuestra aún corta vida en nuestro pequeño pero coquetón horno particular, se puede ser más gafe? Sí, porque la piscina de casa de mis padres, nuestro particular complejo turístico todo incluido, pierde agua y tienen que arreglarla... suerte que mi padre, además de jubilado, es hiperactivo y lo arregla, como MacGyver, con dos chicles y una goma de pollo en un par de tardes.

Cambio de tema, otra vez, que el primer cambio ha sido contraproducente. El sábado Abu me llevó a mi regalo de cumple... Celtic Legends! Yiiiiiiiiiiiiha! Tercera fila. Junto al pasillo central. Zapatos a cinco metros... guau! Lagrimilla asomando, como siempre (no se puede ser tan pavisensible, jjjjjjjjamía). Y con las ganas que tengo de bailotear y esta semana no hay clase... joeng!

La falsa inocencia de los helados caseros

jueves 16 de junio de 2011 |


¿Quién no se hacía polos de Fanta o Coca-Cola en casa cuando era pequeño? Yo sí. Tengo el recuerdo de atacar con ansia el polo de lo que probablemente fuera Casera Cola (en mi casa se estilaba mucho) y ver con desilusión cómo, igual que todas las veces anteriores, a la primera charrupada (palabro) perdía todo el color y no me quedaba más que seguir chupando un bloque blanco de agua insípida congelada.

Estábamos el otro día Abu y yo en un chino, al que habíamos ido a buscar no sé qué que, en cualquier caso, no nos llevamos, y, para variar, acabamos saliendo con dos cosas que no teníamos intención de comprar, entre ellas esta fantástica polera (palabro 2) por 75 cts., contribuyendo de esta manera a la explotación laboral de millones de chinos que trabajan por cuatro duros para que su dueño (para que llamarlo de otra manera) pueda venderlos a precio de risa a un compatriota comerciante que, a su vez, cobrará al españolito de turno cuatro duros + 1 por llevársela a casa, contento y feliz de haberse hecho con una ganga (pese a ser una polera de plástico que, en realidad, tampoco tendría mucho más valor aquí si no fuera porque los trabajadores son, en principio, personas con derechos, cosa que tampoco sé cuánto durará. Mira, a lo mejor es la manera de fomentar la creación de empleo -y de que los látigos entren en los catálogos de herramientas de trabajo-).

En fin, después de esta disertación no programada en un principio (yo venía a hablaros de polos y he acabado diciendo lo malas personas que somos los que contribuimos, conscientemente o no -o conscientemente inconscientes, quizás en la mayoría de los casos- a esta situación), sólo me queda deciros que el polo color marrón no es de chocolate ni de Coca-Cola, sino de manzana, que yo diría que tenía un color más claro cuando lo hice, pero como fue el primero lo más probable sea que se haya oxidado un poco. El blanco es de yogur de fresa y el naranja de zumo de naranja, quizás sea ésta la forma de comer fruta, como los animales del zoo (también creado y mantenido por el mismo tipo de personas que compran en los chinos), a los que les dan bloques de hielo con fruta en verano (si no estuvieran fuera de su hábitat tampoco necesitarían sufrir de esa manera las altas temperaturas).

Después de este post, que pretendía ser fresco, me ha entrado mal rollo. Hala! Os dejo, que tengo mucha plancha.

Solanum lycopersicum

martes 14 de junio de 2011 |

Solanum lycopersicum, para los amigos


"Sra. Tomatera, supongo". Yes, you're right. No se os escapa una. Su fama le precede; habíais oído hablar de ella pero no habíais tenido el placer de conocerla in person. Hoy, coincidiendo con su puesta de largo (lo que para una planta equivale a su primer trasplante de tiesto), he decidido presentarla en sociedad.

No negaré que estoy casi tan orgullosa de ella como de mí misma, puesto que no sólo no se me ha muerto, sino que ya tiene un tomate rojo y otro en ámbar, así que en breve podré recolectar la primera cosecha. Pese a la enorme satisfacción que ello me provoca, soy consciente de que la ensalada me va a quedar un tanto deslucida a falta de más ingredientes que la acaben de completar. Aunque, para ser sincera, me estoy planteando salir al balcón a coger el único tomate maduro ante la amenaza de que algún pajarraco se lo zampe (a mis padres se les comían las cerezas, digo yo que siendo rojos y del mismo tamaño el paralelismo no es del todo descabellado).

Volviendo a la ensalada. Nos estamos planteando (Abu también se apunta) la posibilidad de plantar un huerto urbano en el balcón. Tenemos el temor de cultivar verduras radiactivas, puesto que vivimos en un primero en una especie de autopista urbana infernal, pese a tener denominación de calle, pero nos arriesgaremos pese a todo. Yo he descubierto que cuidar de un ser vivo estático (Lola, que asoma tras la planta, puede defenderse) que sobreviva a mis atenciones me resulta altamente gratificante, así que me apetece mucho extender la práctica a otras especies sin pies ni escapatoria, aunque me asusta un poco la responsabilidad de recordar qué necesidades tendrá cada una de ellas sin confundirlas, teniendo en cuenta que una vez matamos un cactus que, pobrecito él, no había tenido aún tiempo ni de aprender a nadar. Abu quiere cultivar hierbajos aromáticos, digo yo que eso será más fácil.

Así que en ello estamos, haciendo cábalas sobre cómo meter cualquier tipo de tiesto, macetero o lo que sea en nuestro balcón extrafino, como el chocolate, la tele tendrá un culo como un pandero pero, oye, a plano no le gana nadie a nuestro balcón, somos así de originales, nos gusta llevar la contraria.

Cinememe

martes 7 de junio de 2011 |


Hacía mucho que no hacía un meme. De hecho, no creo haber hecho más de uno o dos. Pues bien, Monique me ha pasado uno sobre cine... acción!

1. ¿Cuál es la última película que has visto en el cine?
Pues, si mal no recuerdo, que ya puede ser, creo que Nada que declarar (cine de arte y ensayo, como podéis ver).

2. ¿Cuál es la última peli que has visto en casa?
Buf, ni idea. Creo que Mystic Pizza, que la pusieron no hace mucho en la tele. 

3. ¿Cuál es tu película preferida?
Por qué haces preguntas tan difíciles? No sé; hay muchas y de diferentes tipos. Los Goonies como peli de infancia, Amelie como dulzona con encanto, Matrix (sólo la primera) como ciencia ficción, quizás Ice Age y Pesadilla antes de Navidad como animación, Fargo como Fargo, Fucking Amal como tiernabollopeli...

4. ¿Hay alguna peli que esperes con ansia?
Pues... no. De hecho no sé ni qué es lo que está por venir. Sé que hay una peli de Friends al caer, pero va a ser tal fiasco que no sé ni si ir a verla para que no me empañe el recuerdo de la serie.

5. ¿Qué saga de películas te gusta más?
No soy muy de sagas. Con Matrix ya tuve bastante; se tenían que haber quedado en la primera. Millennium no estuvo mal, pero supongo que por el cariño que le tenía a los libros (aunque me gusta más la Lisbeth de la peli ;).

6. Dime algunas pelis que tengas en casa.
Brokeback Mountain (dos veces; error de coordinación-comunicación), E.T., Mallrats, Moulin Rouge, Bailando en la oscuridad (no la he visto ni la veré por mi salud mental; tengo prohibidos los dramas), 101 Reikjavik, La cena de los idiotas, La ciudad de los niños perdidos, Billy Elliot... además de las preferidas de arriba y muchas más.

7. ¿Qué peli de las que tienes en casa te gusta más?
Pasopalabra. No sabría decirte.

8. ¿Qué peli te ha decepcionado?
Pues mira, una de las poquísimas pelis de terror (si se le puede llamar así) que he ido a ver al cine: El proyecto de la bruja de Blair. Timo histórico.

9. Si pudieras escoger una peli para hacer un remake, ¿cuál elegirías?
No sé. Alguna mala, a ver si la mejoran. Las que me gustan prefiero no tocarlas porque el resultado sería decepcionante.

10. ¿Qué te gusta delas películas?
Que me absorban hasta hacerme olvidar completamente que estoy sentada en un sitio a oscuras mirando una pantalla. Que no haya otra realidad en ese momento que la película.

Y ahora llegó la hora de pasar el meme: les ha tocado a Meia, Hormiga y Álvaro, que sé que es un cinéfilo rematado... a ver por dónde nos sale.

No me quites mis tomates

viernes 3 de junio de 2011 |



Día intenso. No porque no supiera que iba a serlo, que no es el caso, sino precisamente por todo lo contrario. Quince días después de saber que me iba de la empresa, quince días diciéndole a Abu por las mañanas que no quería ir a trabajar, quince días desmotivada en los que me he centrado tanto en el agobio de trabajar sin más objetivo que dejarlo todo más o menos listo para la compañera a la que le ha caído mi trabajo (además del suyo, que no es poco), que, hasta ayer, no empecé a tomar conciencia de lo que iba a echar de menos a mis compañeros. La alarma se encendió cuando al pensarlo, en algún momento de la noche, una lagrimita asomó justo hasta la frontera que separa el llorar del no hacerlo. 

Hoy, no podía ser de otra manera, ésa y todas las que han querido se han lanzado cual cascada recorriéndome los papos hasta la barbilla entre correo y correo, interrumpidos todos por llamadas telefónicas, claro está. Así de surrealista ha sido. Todo ha empezado con una tomatera. Sí, una tomatera; tiene su explicación. Después de la comida de despedida (éramos dos los que nos íbamos hoy, el de las cañitas y yo), un compañero ha aparecido con dos tomateras, una para cada uno. No os podéis hacer una idea de la ilusión que me ha hecho la dichosa tomatera (ya sé que os parecerá raro, pero yo lo he encontrado genial), sobre todo por la sorpresa que ha supuesto. El compañero en cuestión es un chico con el que siempre he tenido la certeza de perderme algo, de que más allá de su fachada había algo interesante a lo que no conseguía llegar porque mi propia coraza me lo impedía. Me había quitado la coraza de las narices con todo el mundo allí pero con él no me acababa de atrever, no sé por qué me sentía más vulnerable; estaba convencida de que no le iba a gustar, ya ves. Puñetas de una. Y hoy viene y se me planta delante con una tomatera y su sonrisa más tierna... y qué hago yo? Comodín del público... por supuesto: llorar! Y eso en mi caso es como las patatas, cuando haces pop ya no hay stop. 

A la tomatera hay que añadir, claro está, los abrazos de los demás. Ahora, después de irme de cañas para airearme, tengo un gato chino de la suerte de mi compi de al lado y una tomatera. Y siento que dejo algo más que un curro allí.


Sin noticias de Gurb

miércoles 11 de mayo de 2011 |


Bueno, hola a todos. No tengo perdón de Dios, I know. Y como quiero pensar que, pese a haberos acostumbrado a mi ausencia, me echáis terriblemente de menos, aquí estoy para contaros cuatro cosas que he rascado de este tiempo en que no he dado señales de vida, en el que la verdad es que no ha pasado gran cosa (como si mi vida fuera un torrente de novedades continuas...).

Pues nada. Novedad A: me ha crecido el pelo. Previsible pero necesario para superar aquel estado de ansiedad post-peluqueril que me invadía en una de mis últimas intervenciones. Ahora hasta me gusta, fíjate tú.

Novedad B: ando liadísima, li-a-dí-si-ma, con la novela de la que os he hablado alguna vez, que va tomando forma poco a poco y que me tiene muy ilusionada. Habrá que ver cómo queda, cuando quede, claro, porque esta vez estoy segura de que la acabaré. En fin, queda lejos pero llegaremos. He aquí una de las principales razones por las que no me habéis visto el pelo en todo este tiempo. Por suerte y por desgracia, para qué elegir, no pasaré tanto tiempo con vosotros como hacía hasta hace unos meses.

Novedad C: desde hace cosa de un mes, que Abu y yo volvimos andando un día a casa desde el Born (a 9km. de casa) porque el siguiente autobús no llegaba hasta media hora después, y ante el riesgo de que, con toda probabilidad, no parase por ir la gente rebosando por las ventanillas, como había hecho el anterior, nos hemos dedicado a andar a lo tonto de punta a punta de la ciudad, alargando cada vez más las distancias. El último paseo fue de 20km., sí, 20, y todos dentro de Barcelona, lo cual no deja de tener mérito, teniendo en cuenta que la ciudad no da para mucho más y que, además, evitamos las cuestas, que no son pocas (se entiende por cuesta toda aquella inclinación sobre una línea perfectamente perpendicular a la verticalidad más absoluta superior a 0,5º, es decir, a una pendiente por la que ni siquiera una canica rodaría).

Novedad D: pese a que nos habíamos propuesto ahorrar 200€ mensuales para las vacaciones del año que viene, que pretendíamos (y seguimos pretendiendo) dedicar a hacer el recorrido del transmongoliano, viaje que no por más mochilero guarro deja de ser caro para nuestros paupérrimos bolsillos, nos hemos pulido los ahorros del viaje en:
a) solucionar las reacciones alérgicas varias que Lola desarrolló sin más ni más a su pienso de siempre (del cuál acabábamos de comprar un saco de 15kg. que nos costó lo que no está escrito y que tuvimos que tirar porque tampoco era apto para ninguno de los perros del parque, que no son pocos).

b) comprar un sofá nuevo que tenemos que recibir hoy y que sustituirá al Klippan asesino que lleva destrozándonos la riñonada desde que empezáramos nuestra vida en común allá por el año 2000. Sin duda los 100€ -creo que entonces menos, dado que se compró en pesetas- más amortizados de la historia, más aún al tratarse de un regalo.
c) dentista para una menda, que tenía que haber ido después de verano (del pasado, claro) y ya empezaba a notar que la cosa era urgente.

Y ya. A falta de alguna revelación de última hora creo que no tengo más novedades que contaros.

Por cierto: arriba uno de mis libros favoritos, de los que se leen de una sentada. Por si alguien se anima.

A verlas venir

miércoles 30 de marzo de 2011 |


Tengo el cuerpo raro. Y no porque esté enferma, estoy primaveralmente alterada, pero no es a esa alteración a la que me refiero. Tengo una sensación extraña, como de preludio apocalíptico, será que con tanto pirao vaticinando el fin del mundo ya se me ha pegado algo (que ya no se esperan ni al año que viene, ahora dicen que es en mayo y, para hacer tiempo, se han puesto a hacer la tournée estadounidense en caravana para que todos sus compatriotas celebren la noticia -sí, son americanos; huelga decirlo pero lo hago por si hubiera algún despistado entre el público-).

Lo que os decía, desde lo de Japón mi percepción de la realidad, o de las posibles realidades, parece haber cambiado. Es como si hubiera abierto una puerta al "¿y ahora qué más?". Y el qué más llegó enseguida, con el loco de la colina Libia y lo que vino después, que sumado a la situación política, económica y social del momento desde mi barrio al mundo entero, pasando por mi curro, que empieza a parecer Gran Hermano, ha ido tomando todo un aire tan catastrófico que cuando hoy, en el metro, un señor un tanto estrambótico ha gritado antes de bajarse que le diéramos algo al acordeonista que había en el vagón porque todos teníamos que comer, por un segundo he tenido la extraña sensación de estar temporalmente acogida en un polideportivo con un montón de desconocidos a la espera de un bocadillo.

En fin, que se han juntado muchas cosas y ninguna en particular, pero tengo la sensación de que voy a tener que reorganizar mi vida en breve (otra vez) y que, ya puestos, quizás debería empezar a plantearme darle un giro, reorientarla, no sé. A veces me gustaría irme lejos y cambiar radicalmente de aires, aunque sólo fuera durante una temporada, lamentablemente las hipotecas no conceden excedencias... así que habrá que reinventarse sin salir del barrio. A ver qué pasa. Ya os contaré. Siento haberos vomitado este rollo insulso, después del tiempo que llevaba callada, a ver si os puedo contar algo interesante en breve, que estoy de un poco inspirao...

Vendidos

sábado 12 de marzo de 2011 |

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Lo que voy a decir ahora no es una novedad para nadie. No esperéis ninguna gran revelación ni nada más que algo que el alma me pedía sacar. El día de hoy ya se planteaba triste desde ayer; 11-M, día negro. Recuerdo perfectamente aquella mañana en la que me enteré en la parada del 27, mientras esperaba el autobús, de que había pasado algo muy gordo en Madrid y que, puesto que era un atentado y eso aquí es casi sinónimo de ETA, todos en la parada se lo atribuimos. Recuerdo también como todo el mundo en la oficina estaba más pendiente del minuto a minuto de los acontecimientos que de su propio trabajo.


Y, fíjate tú, que después de todo no va a ser el aniversario de aquel día el que domine el día de hoy sino que, por un motivo totalmente distinto, estamos todos pendientes de otra catástrofe humana. De ésta, por lo menos, no se nos puede culpar, por esta vez no ha sido el propio hombre el que ha provocado cientos (y mucho me temo que miles) de muertes. Precisamente por ello, porque estamos totalmente vendidos ante cualquier susto que la naturaleza nos quiera dar, yo, como la mayoría, se acuerda en estos momentos de que somos completamente insignificantes, de que nuestra vida, alrededor de la que gira todo nuestro universo, es exactamente igual que los cientos de centros de universos que ha arrastrado el agua sin ningún miramiento.

También hoy hemos estado pendientes de ello en el curro, quizás también porque nuestra empresa está muy relacionada con Japón y muchos de nuestros contactos se encuentran allí y, por lo tanto, también estaba el tema más presente, además de que dos compañeros tenían que viajar allí la semana que viene y que, visto como está el patio, no creo (ni quiero) que lo hagan.

Si hay una cosa que me resulta especialmente trágica en este tipo de sucesos es ver cómo las víctimas luchan contra su destino con la última esperanza de lograr salvarse, como el coche que corría por una carretera solitaria intentando escapar de la ola que se le echaba encima por su derecha, confiando, o no, en conseguirlo mientras tú desde tu casa veías claramente, desde el aire y con más información que él, que no tenía absolutamente ninguna posibilidad, igual que el señor que desde el último piso de una de las torres gemelas agitaba un pañuelo desde la ventana, recordando al mundo que estaba allí esperando a ser rescatado. Recuerdo perfectamente aquel momento porque lo primero que me vino a la mente fue "estás muerto", y lo peor era que él todavía no lo sabía y yo sí. Ese pensamiento me impresionó y aquélla fue para mí la imagen más impactante de aquel día.

Estamos vendidos y no lo sabemos. Creemos que controlamos nuestras vidas y en realidad dependemos de los caprichos de la naturaleza (o en muchos casos de los empujoncitos que le hayamos dado para acabar actuando así). Y ahora la reflexión de siempre ante estos casos, que no nos podemos quejar, que ya podemos darnos con un canto en los dientes porque, al fin y al cabo, estamos vivos. Pero ¿qué queréis que os diga? Supongo que sí, que todos nuestros problemas no tienen absolutamente ninguna importancia pero personalmente me resisto a pensar que mi vida consista simplemente en no estar muerta.

Historia de una peluca IV

lunes 28 de febrero de 2011 |


Tenía la duda de si cortarme ya el pelo o no. Bueno, en realidad tenía asumido que el momento no andaba lejos porque ya empezaba a tener días malos (esos en los que el pelo pasa de ti, del secador y de la plancha para hacer lo que le da la gana). Así que hoy, en un arranque de decisión, en un así ya está hecho que si no la cosa se va a eternizar hasta llegar al look indigno con el que suelo presentarme en la peluquería, me he comido un bocata antes de salir del curro a mediodía y me he plantado en la pelu a la hora de comer.

Con lo bien que me había ido la última vez. Estaba claro que no podía tratarse mas que de un hecho aislado; dicen que el sitio más seguro en un bombardeo es en el lugar donde impactara otra bomba, lo mismo con los rayos y, aparentemente, también igual con las peluquerías: salió bien una vez? Never again...

Para empezar diré que ya no lo llevo largo-corto, ni siquiera corto-largo; ahora lo llevo corto, así, a palo seco. La culpa de esto es mía, eso sí. Que no era mi intención cortármelo tanto? Cierto; yo lo quería como la última vez, así que le repetí lo que la peluquera me dijo entonces: "escalado y con flequillo". 

Aparentemente era sencillo... pero nada es lo que parece en el oscuro mundo de las peluquerías y, para acabarlo de arreglar, a su pregunta de "qué te corto? Un dedito o dos?" yo me animé, en un subidón de confianza en mí misma (el último, sin duda), "Mejor corta tres!". Hala! Sí, señora! Las cosas, puestas a hacerlas, se hacen bien. Y yo no sé si es que no tengo una gran capacidad para intuir lo que tres deditos suponen para un corte de pelo o si mi verduga peluquera tenía los dedos como morcillas de Burgos pero el resultado no ha sido, en ningún caso, el esperado.

Demasiado corto para mi gusto, quizás, pero eso tiene arreglo y no me preocupa demasiado; lo que realmente me ha traumatizado ha sido el flequillo de vieja con el que he salido de allí y que ya no tiene arreglo. Cuando dije flequillo quise decir "pelo sobre la frente", "una capa uniforme de pelo sobre la frente. Más largo o más corto pero en cualquier caso visible". Pues no, cuando me he dado cuenta ya era demasiado tarde porque me había hecho eso tan... no sé cómo se llama, cuando medio te rompen el pelo, no sé si me explico... pero como no ha usado una navaja sino unas tijeras de esas de peluquera malévola para hacerte cosas raras en el pelo sin que te des cuenta pues eso... no me he dado cuenta y cuando lo he hecho no tenía más que cuatro tristes pelos de corte de setentona lacada que me caían sobre la frente, que estoy por cortarme el "flequillo" a lo kale borroka e, incluso, llegar más allá y hacerlo desaparecer... si lo sé me quedo con mi flequi de perro lanudo.

Black Swan

jueves 24 de febrero de 2011 |


Hace ya una semana que fui a ver la peli pero, como hace siglos que no escribo, cualquier cosa que os cuente será, a efectos prácticos, una novedad absoluta en mi vida.

¿Qué queréis que os diga? Salí de la sala extasiada. Cuando leí el argumento en alguna parte, bastante antes de su estreno, no me pareció muy prometedor (también habría que decir que no reflejaba la esencia de la película). Aparentemente la trama se centraba en dos bailarinas que se disputaban el papel de Odette, protagonista de El Lago de los Cisnes de Tchaikovsky. Pues de eso nada, monada, (o sí pero no; supongo que si veis la peli entenderéis lo que quiero decir) la historia va mucho más allá, hasta las profundidades del personaje y de todos nosotros... y hasta aquí puedo leer.

Resumiendo: es una peli de ballet que no es sobre ballet, pese a que absolutamente toda la trama se centre en él, que no te esperas que funcione como un thriller, pero lo hace, y, aviso, con no pocas escenas desagradables en las que en toda la sala se oye un "aargh"; gráficas pero necesarias para conseguir lo que consigue.

En definitiva, si os gusta Natalie Portman tenéis que ir, sí o sí, si no os gusta es LA película que os hará verla con otros ojos, así que no hay excusa; tenéis que ir. Si os gusta el ballet tenéis que ir (desde mi ignorancia sobre el tema lo he disfrutado mucho y me ha parecido brutal, haciendo especial énfasis en Natalie. Ahora igual los que sabéis del tema me decís que es una caca pero para los profanos es fantástico) y, si no os gusta el ballet, no os dejéis condicionar por ello e id a ver la película; os gustará.

Y ya.